Cuando de pequeños ibamos a buscar los huevos de las gallinas por los nidales y otros escondrijos, ellas a veces nos venian a picar, les repetiamos esta frase tan rara y nos contestaban en su idioma.
Tambien venían a hacernos compañia en otras ocasiones en el corral y si te descuidabas tambien te picaban.

Autor: 
El Pico Grau