El quicio es el punto de apoyo sobre el que se mueve y gira la puerta.
Cuando una puerta se sale del quicio, se cae.
Era frecuente la frase: “Me estás sacando de quicio”, con lo que quería indicar que algo le enfadaba y le descomponía de tal manera que le hacía perder la paciencia y el equilibrio.

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Sentado en la Isilla