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Cerradura de madera que gira sobre una punta.

Ej. La mamá cabra tiene que ir a comprar a la tienda comida para los cabritillos, y su mamá les dice muy en serio, cuando salga echar bien la estorneja y no abráis a nadie que he oído que el lobo malo anda cerca del pueblo y si le abrís os comerá, al cabo de poco tiempo llaman a la puerta y se oye una voz que dice abrir que soy vuestra mamá, contestan, no que nuestra mamá tiene la voz más suave, el lobo que era quien llamaba y como es muy listo toma una docena de claras de huevo y de nuevo dice, abrir que soy vuestra mamá, los cabritillos no se fiaban y menos la más pequeña que tenía mucho miedo, las cabritillos desconfiadas la dijeron que enseñara una pata por la gatera, y así lo hizo a lo que la contestaron que no era por que las patas de su mamá era blancas y no negra como esa, el lobo ni corto ni perezoso fue a por harina se la puso en la pata y fue a enseñársela de nuevo a los cabritillos, engañados ya estaban conformes que era su madre menos la más pequeña que dijo que no abrieran la estorneja que no era la mamá, a lo que la contestaros cállate pequeñaja que sabrás tú y abrieron y se llevó a todas menos a la pequeña que se había escondido detrás de la puerta, llego la madre todo penosa y llorando, sale la pequeña detrás de la puerta y le cuenta lo ocurrido y la madre la da besos y abrazos y la dice has sido obediente y por eso no te comerá, porque una estorneja abierta es mala cerradura. En esto que la madre dice a la cabritilla vamos a buscar ayuda a nuestro amigo leñador. El leñador que ya estaba enterado y fue directamente a la casa del lobo a salvar a los cabritillos, amenazo al lobo con su hacha y rápidamente se pusieron de acuerdo y todos contentos, el lobo se fue lejos prometiendo no volver y ser mejor y todos juntos entramos en casa cerramos la estorneja y comimos un pastel de todos los gustos y a todos nos gusto y fuimos muy felices para siempre.

Autor: 
El Alcotán de la Atalaya