Entrar

style="display:block"
data-ad-client="ca-pub-6234393606281419"
data-ad-slot="3295781887"
data-ad-format="auto">

style="display:block"
data-ad-client="ca-pub-6234393606281419"
data-ad-slot="7725981489"
data-ad-format="auto">

Haz de sarmientos o de leña fina de encina, de enebro de mies o de otra cosa.

Ej. Paseábamos por el pueblo sin destino, después de trillar y pingar la parva, que por lo menos ya sacaríamos diez fanegas, y asearnos, siguiendo caminando por la solana vimos volar un alcotán que miraba a un chico que venía de la fuente con la burra cargada con las aguaderas y cuatro cantaros tres de ellos con las bocas aportilladas, al final acabamos en las escuelas, pues venía una buena zamarra por la Sierra de Ayllón, entramos en la taberna , saludamos a la concurrencia y decidimos jugar unas partidas a la brisca, ya que somos un grupo de siete personas (Seminarista, Arrabal, Robjul, Cuarto Enebro Alcotán de la Atalaya y dos anónimos) y al giñote sobraríamos demasiados, nos sentamos todos menos un anónimo que miraba el juego de píe, pues no quedaban sillas. Después de unas bazas como siempre El que estaba mirando dice por que echas esa, has perdido por tirar la güeva (o hueva no sé como se escribe) le contesta aivadái y no molestes, se va refunfuñando diciendo, anda...,anda…, mira que echar esa, desde la mesa le dijeron, mira haber si ha pasado la zamarra y podemos ir a merendar que esta mediodía he hecho unos comistrajos que paqué y tengo mucha gana, desde la puerta contesta que ya ha pasado el nublado, por lo que se levantan, ya como si lo hubieran hablado, El Alcotán de la Atalaya va a por una gavilla de sarmientos, El Arrabal a por las costillas de cordero, El Seminarista a una hogaza de pan, Robjul a por la llave de la bodega y mete unos tomates en el talego, El Cuarto Enebro a por las parrillas y los platos y cubiertos y nos fuimos al merendero de los anónimos, que son hermanos, ni que decir tiene que disfrutamos como un alcotán después de conseguir su presa.

Autor: 
El Alcotán de la Atalaya