Decaimiento, vagancia o dejadez ocasionados especialmente por el calor. Cuando te invade la galbana, solo tienes ganas de estar tirado en el poyo medio dormido o tumbado a la bartola, como perro a la sombra.

Una vez mi abuela me mandó traer un saco de paja del pajar. Como era mediodía y hacía mucho calor, me quedé dormitando sobre la paja y no volví hasta las cinco o más.

Mi abuela un poco cabreada-preocupada me preguntó: ¿has estado buscando una aguja en el pajar?

Autor: 
El barranco Valdilongo