Pequeño reptil que se pasea por las paredes, se alimenta de insectos y al que le gusta tomar el sol. Puede trepar por superficies verticales muy lisas o incluso pasearse por el techo, gracias a que sus dedos tienen infinidad de pelitos que le proporcionan una gran adherencia.

Si le agarras por el rabo, te puedes quedar con él en la mano y sigue moviéndose un rato. Ver en fotos del pueblo.

Autor: 
El barranco Valdilongo